Todos sabemos que los Juegos Olímpicos son uno de los eventos más grandes que se realizan en todo el planeta, reuniendo a miles de personas, tanto atletas, cuerpo técnico y espectadores. Todo esto supone una gran carga para las ciudades que cobijan cada cuatro años esta festividad, y por supuesto, para el ecosistema, debido al aumento en el consumo energético, transporte, basura, etc. Es por este motivo, que hace un par de versiones se viene propiciando el término “Green Olympics” u “Olimpiadas Verdes”, para así ser un ejemplo al mundo de desarrollo sustentable.

Beijing no se quedó atrás y aplicó la más avanzada tecnología para hacer cada uno de los recintos deportivos lo más amigables con el medio ambiente. Partamos con el recinto más grande y representativo, el Estadio Nacional de China o más conocido como “El Nido de Pájaros”. Entre su infraestructura cuenta con sistemas recolectores de las aguas lluvias, que después de un tratamiento, se reutiliza para las necesidades del estadio, tales como regar la cancha de fútbol o como lavar los autos que se estacionan en los alrededores. Se puede llegar a captar hasta 67 mil metros cúbicos de agua al año. Otra de las novedades es la captación de energía de la cancha de fútbol que hay en el estadio, a través de un sistema llamado GHP (geothermal heat pump) para así en invierno ocupar el frío del suelo para los sistemas de refrigeración, y en verano el calor para los sistemas de calefacción.

Otro recinto emblemático es el “Centro Acuático Nacional” o “Cubo de Agua”. Además de presentar un sistema parecido de recolección de aguas lluvias, al igual que el “Nido de Pájaros”, presenta un novedoso material de construcción llamado ETFE, una especie de plástico relleno de aire, más liviano que el vidrio e igual de transparente. Esto permitió dar una gran iluminación natural a este recinto cerrado, disminuyendo el gasto en luz eléctrica. Para mantener temperaturas y porcentajes de humedad cómodas para atletas y espectadores, se han ocupado energía solar para el aire acondicionado, reciclaje del agua caliente de la piscina (para calentar zonas más frías) y del aire fresco del exterior (para enfriar otras).
También no hay que dejar de lado las consideraciones ecológicas tomadas en otros recintos olímpicos, tales como la Villa Olímpica, que con un pack de medidas (energía solar, recolección de aguas lluvias, etc) logró consumir una treintava parte de lo que haría cualquier otro complejo de las mismas características. También el “Estadio Techado de Beijing”, que cuenta con paneles solares suficientes para generar 100 KW
En resumen, con una organización planificada, ingenio, un buen diseño y tecnología, podemos hacer que nuestras acciones sean lo menos perjudiciales para nuestro cada día más afectado planeta, incluso, al hacer magnos eventos como los Juego Olímpicos.
Juan Pablo Ayala S.
Estudiante Ing. Civil Ambiental UTFSM
Fuente fotografías: http://sp.beijing2008.cn/